Take risks, adapt and initiate


Main Participant

Connie

Occupation

Lecheria

Colorado County & Region

Greeley, Weld County, North Region 2

Original Language

Español

Transcription

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La primavera se está acercando al norte de Colorado, la temperatura está por encima de los 50 grados y el cielo es azul con un sol brillante. Tome mi carro esta mañana desde Greeley rumbo a  la casa de Connie* en la ciudad de Kersey, ella trabaja en una Lechería,  me la refirieron porque necesita ayuda con servicios médicos, su casa esta ubicada a las afueras del pueblo, donde las calles son rústicas, empolvadas y rodeadas de campos, mientras manejaba me llamó la atención mirar lo hermoso de la tierra, de cómo de lo seco y aparentemente sin vida pasara a dar fruto; es decir todo se está preparando para la siembra,  la máquina gigante que hace la irrigación de agua y la tierra surcada para recibir la semilla.

Finalmente después de apreciar durante unos 5  minutos de este hermoso camino llegue a la casa de Connie, ella  trabaja en la lechería en el turno de la noche, entra a las 11:00 pm y sale hasta la mañana, está en el área del  ordeño y pese a ser un horario agotador, ella está muy motivada porque desea sacar adelante sus hijas, tiene tres una  en su país de origen El Salvador de 18 años  y dos pequeñas  aquí con ella en Colorado.

Su estancia se resume a un par de meses pero dice que  ya se está adaptando, cuenta con el apoyo de una hermana y se ayudan mutuamente.

En los últimos días no se ha sentido bien de salud, estuvo en el Hospital y aparte de estar preocupada por su salud, también le preocupa la cuenta que vendrán en unos días, el salario que gana en la lechería no es suficiente para pagar un bill de 11 mil dólares por una noche en el cuarto de emergencia,  platicando con ella unos días atrás le sugerí tramitar una tarjeta de descuento en la clínica comunitaria ya que no cuenta con un seguro médico y sin dudarlo respondió que proceda ayudarla con la cita,  la cual programe  vía telefónica con éxito. Miro el reloj y son las 7:30 de la mañana justo la hora acordada para darle un ride  ya que no cuenta con un vehículo propio para transportarse, básicamente no dormirá ni un solo minuto después de terminar su trabajo nocturno. Se acercó al carro y  la miró con una gran sonrisa en su rostro de piel morena ¡Y no lo puedo creer! ¡No hay señales de desvelo en su cara! Ella y sus dos pequeñas hijas, de 5 y 9 años, suben a mi carro y nos vamos rumbo a la clínica  a unos 20 minutos de su casa ubicada en Kersey. Esta cita las incluye a las tres,  para que todas tengan acceso a la tarjeta  de descuento, pues las niñas no son nacidas en aquí y aunque son tan  pequeñas y vulnerables no pueden acceder a servicios de salud de manera gratuita o a un costo accesible para una madre soltera.

 

El carro comienza a rodar nuevamente por la carretera empolvada, y se abre la conversación con Connie,  pregunte cuál es la razón que dejó su país para venir a EEUU y me cuenta que su hija mayor está estudiando medicina y que su deseo más grande  como madre es mirarla graduada de la universidad. Me cuenta además que su salario mensual allá era de $300 y que esa carrera es muy cara, palabra muy usual en El Salvador para decir que algo es muy costoso y  ¡Lo entendí de inmediato porque yo también soy salvadoreña! Entonces pregunté: ¿A qué se dedicaba usted allá?  Y ella respondió: “Yo en mi país trabajaba en una pupuseria y soy profesional, tengo 12 años de experiencia estuve en Olocuilta, me imagino usted la conoce y me respuesta fue… ¡Claro que sí conozco! pues  las pupusas de esa zona de El Salvador son las mejores, son emblemáticas para nuestro país. Después de esta confesión nuestra plática tuvo una pausa pues llegamos a la clínica y comenzamos el trámite de  las tarjetas.

 

El reloj marca las 10:00 am y vamos de regreso desde la clínica a su casa, en Kersey,  las 3 llevan  su tarjeta de descuento, al menos ya podrán optar a un doctor primario a un precio accesible. Ya en carretera retomamos la conversación, ella  me cuenta que desea hacer pupusas para vender con los trabajadores de la lechería los días sábados que es su día de descanso, yo la animo pues eso realmente es un arte que muy pocas mujeres salvadoreñas saben hacerlo con excelencia, ella suspira y comienza a describirse cual es la pupusa de queso perfecta: masa de maíz fresca, rellena de quesillo un tipo de queso que se desliza por toda la masa  y cuando ya está cocinada lo abres y es completamente chicloso y con un sabor único. ¡Definitivamente despertó mi apetito con semejante descripción! Llegamos a su casa y nos despedimos pero  me quede pensando que a pesar que Connie está en Colorado  aprendiendo un nuevo estilo de vida, un nuevo trabajo, con nuevos retos, ella no pierde su esencia, aun sigue soñando en hacer lo que le gusta, en poner un negocio y emprender.

Deseo en verdad que mire a su hija graduada de la Universidad y obviamente poder comer sus pupusas cuando instale su negocio. Para mi ya es tiempo de regresar a casa, comienzo a conducir nuevamente por la carretera rodeada de campos listos para recibir la primavera y la próxima cosecha.

Por su parte Connie quizá duerma un par de horas antes de volver a su trabajo por la noche en la lechería.

 

 

* Nombres ficticios para proteger la confidencialidad.

Translation Language (if available)

English

Translation

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The spring season is approaching in northern Colorado, the temperature is above 50 degrees and the sky is blue with a bright sunshine. I drove my car this morning from Greeley to Connies* house in the city of Kersey. She works in a dairy and was referred to me because she needs medical services. Her house is located on the outskirts of town, where the streets are rustic, dusty and surrounded by fields. While driving I was struck by the beauty of the earth, how the dry and seemingly lifeless land is now bearing fruits; that is, everything is being prepared for sowing. The giant machine that irrigates the water and the furrowed land to receive the seed. 

Finally, after admiring this beautiful path for about 5 minutes I arrived at *Connie’s house. She works at the dairy during the night shift. She starts at 11:00pm and gets out until the morning. She works in the milking area and despite the exhausting schedule she is very motivated because she wants to get her daughters ahead. She has three, one an 18 yr old in her country of origin, El Salvador and two small ones here with her in Colorado. 

Her stay is limited to a couple of months but she says she is already adapting, and has the support of a sister and they help each other mutually. 

In the last few days she has not been feeling well. She was in the Hospital and besides being worried about her health, she is also worried about the bill that will come in a few days. The salary she earns at the dairy is not enough to pay an 11 thousand dollar a night bill in the emergency room,

Talking with her a few days ago I suggested she get a discount card at the community clinic since she does not have health insurance and without hesitation she responded that I could proceed to help her with the appointment, which I scheduled over the phone successfully. I look at the clock and it is 7:30 in the morning, exactly the agreed time to give her a ride since she does not have her own vehicle for transportation. Basically she will not sleep a single minute after finishing her night work. 

She approached the car and I saw her with a big smile on her brown skinned-face and I can’t believe it-there’s no sign of sleeplessness on her face! She and her two little girls, ages 5 and 9, get in my car and we take off towards the clinic about 20 minutes from her house located in Kersey. This appointment includes all three of them so that they all have access to the discount car, as the girls are not born here and although they are still very young and vulnerable they cannot access health services for free or at an affordable cost for a single mother. 

The car starts rolling down the dusty road again and the conversation with *Connie opens up. I asked what was the reason she left her country to come to the United States and she tells me her oldest daughter is studying medicine and that her greatest wish as a mother es seeing her graduate from the University. She also tells me about her monthly salary back home of $300 a month and how that career is very expensive. It is a very common word in El Salvador to say that something is very expensive and I understood it immediately because I am also Salvadoran! Then I asked: "What did you do there?  And she answered: "In my country I worked in a pupuseria and I am a professional, I have 12 years of experience, I was in Olocuilta, I imagine you know where that is and my answer was…Of course I know! The pupusas from that area of El Salvador are the best, they are emblematic for our country. After this confession our talk took a pause as we arrived at the clinic and we began the processing of the cards. 

The clock reads 10:00 am and we are on the way back from the clinic to her house in Kersey. All three have their discount cards. At least they will now be able to opt for a primary doctor at an accessible price. Once back on the road we resume the conversation. She tells me she wants to make pupusas to sell to the dairy workers on Saturdays, which is her day off. I encourage her since that is truly an art that very few Salvadoran woman know how to do with excellence. She sighs and begins to describe what is the best cheese pupusa: fresh corn masa, stuffed with quesillo a type of cheese that slides all over the dough and when cooked, you open it up and it is completely chewy and with a unique flavor. She definitely whetted my appetite with such a description! We arrived at her house and said goodbye but I was left thinking that even thought Connie is in Colorado learning a new way of life, a new job with new challenges, she has not lost her essence. She still dreams of doing what she loves, of starting a business and being an entrepreneur. 

I really want her to see her daughter graduate from college and obviously be able to eat her pupusas when she sets up her business. For me it is time to go back home, I start driving again along the road surrounded by fields ready to welcome spring and the next harvest.


As far as Connie, she may sleep for a couple of hours before returning to her work at the dairy for the night.


* Fictitious names to protect confidentiality.

Title

Take risks, adapt and initiate

Description

She does not lose her essence, she still dreams of doing what she likes

Creator

Eneida Ramirez Molina

Date

03/2022

Coverage

Citation

Eneida Ramirez Molina, Take risks, adapt and initiate 03/2022. Esencial Colorado, accessed May 26, 2024, http://esencialcolorado.org/items/show/46